¿Sentís que todo lo que hacés para llegar tranquilo a fin de mes deja de surtir efecto al día 20? Aunque los gastos de cada persona son diferentes, los que tenemos un sueldo e ingresos fijos tenemos algo en común: debemos planificar para no quedar en la ruina. Si tus números son un desastre y recién al día 15 tenés que comer polenta o morir, es hora de evaluar tu situación con estos pu-tips:Deseos y necesidades: Mucha gente falla a la hora de evaluar si lo que va a comprar es necesario o un simple capricho. Una necesidad es algo sin lo que vos no podés vivir (Ej: no se puede vivir sin comer) y un deseo es algo que nos gustaría tener realmente, pero que puede ser sustituido por otra cosa. El factor principal para obtener lo que uno quiere es conocer la diferencia entre necesidades y deseos.
Tener más cosas no es siempre mejor: Ciertas cosas generan gastos por sí solas, como los gastos de seguro, patente y combustible de un auto. El secreto está en hacer un inventario de estos objetos problema y evaluar si realmente conviene tenerlos o no.
Hacer una lista de gastos: Es sorprendente la cantidad de dinero que se pierde en gastos chicos (que entre todos suman mucho), muchas veces innecesarios. Por eso conviene hacer una lista mensual de todo lo que compremos, por más insignificante que sea. Esto nos da una idea concreta sobre una posible merma económica que no hayamos considerado.
No mirar a los demás: Cada situación financiera es personal, y gastar porque otro lo hace no es correcto. Mucha gente no piensa en su futuro o pueden estar contando con







